sábado, 6 de agosto de 2016

LAS COLUMNAS


LAS COLUMNAS
JAQUE CON DAMA

Irma Ramírez Molina/

**Transparencia y certeza al agro**

Esta administración se toma muy en serio asegurar que los apoyos y beneficios de los diversos programas de gobierno lleguen directamente a las manos de los productores del campo, y evitar la intromisión y los condicionamientos de intermediarios o líderes irresponsables.
Hay que recordar que sucedió, que durante mucho tiempo los beneficios destinados al campo no llegaban a su lugar de destino y mucho menos se entregaban directamente los campesinos que más los necesitaban.
Pero como ahora las cosas están siendo diferentes, el escenario campesino ha dado un vuelco de 180 grados, empezando con el programa de foto credencialización lleva a cabo la SECAM en todas las regiones productivas del estado, para lograr un registro confiable de productores y con ello, , ahora sí se brida certeza y transparencia al agro chapaneco.
Aquí vale la pena recalcar que con la credencialización, se evitará además que cada año, los productores tengan que volver a hacer trámites para ser tomados en cuenta en los beneficios a los que tienen acceso.
Con el proceso de credencialización que se está llevando a cabo, el Gobierno del Estado se está asegurando de que los apoyos al campo lleguen a todas las parcelas, tal y como a quedado de ejemplo en diversos municipios como Palenque y antes en muchas comunidades más.
Hay que recordar que en lo que va del año las autoridades de ramo han entregado más de 2 mil 300 toneladas de insumos para el campo, con la instrucción expresa de que los apoyos sean entregados sin distinción, y todos los trabajadores del campo sean beneficiados.
Esto es una muestra clara de que se trabaja para evitar el intermediarismo y garantizar que el esfuerzo de los campesinos sea bien recompensado.
Esto, definitivamente son buenas noticias para todos los chiapanecos, pero especialmente para un sector como el campesino, el cual durante muchas décadas fue víctima de abusos por parte de vivales que se querían aprovechar de lo que otros se ganaron con su esfuerzo constante, de sol a sol, en sus parcelas.
Lo más valioso del caso es que esos días han quedado en el ayer como un mal recuerdo, y ahora el campo chiapaneco vive muy bien, incluso el cultivo más extendido es el maíz con el 49 por ciento de la superficie total sembrada, que produce el 27 por ciento de toda la producción agrícola del estado.
Así, en lo que va de la administración se han sembrado 270 mil hectáreas de maíz por año, un ritmo que con estos apoyos seguramente se va a mantener y aún incrementar más.
Por ello no sorprende que el 2015 la actividad agropecuaria de Chiapas creciera 7.7 por ciento en relación con el año anterior, y sobre todo, que en la actualidad en materia agrícola la entidad haya logrado ocupar el noveno lugar a nivel nacional con el 4.4 por ciento del valor total de la producción.


BASE DE DATOS…-
La Asociación de Columnistas Chiapanecos A.C, se reunió con el secretario de Salud, Francisco Ortega, quien dijo estar enterado de la situación real que pasa en el sistema de salud en la entidad.
Reconoció que mucha infraestructura fue construida sin autorización de la federación, lo que ha provocado que más de 7 mil plazas estén actualmente sin financiamiento, pero que deben ser pagadas cada quincena.
En síntesis el presupuesto de esta dependencia es de 7 mil millones de pesos y el déficit es de aproximadamente 3 millones de pesos, de estos 800 millones se debe a proveedores.
Sobre el desabasto de medicamento enfatizo que no es por culpa de dinero, sino es problema de logística de parte de las empresas para proveer a los lugares donde debe abastecer.***
La diputada Fabiola Ricci Diestel, Presidenta de la Comisión de Protección Civil del Congreso del Estado, mencionó que se está trabajando desde el mismo momento en que se conoció de la llegada del huracán; se empezó a ver posibles albergues y la opción de evacuar a quienes así fuera necesario.***


@irmajaque
SEMÁFORO.

EL CAMPO CHIAPANECO SIN JÓVENES PARA PRODUCIR.

Exal Baltazar Juan Avila/APyPM

VERDE.
Sin embargo, en los países latinoamericanos los jóvenes están abandonando las oficinas para integrarse a las labores del campo, dice la página web de “Agricultores”, Red de especialistas en agricultura.
Lo que narra Mariana Kaipper Ceratti autora del tema, me pareció interesante dada la importancia del fenómeno que se está viviendo no solo en el estado de Chiapas, sino en todo México, podría motivar a aquellos jóvenes que buscan una mejor vida y mejores ingresos económicos, que sepan que todo lo pueden encontrar haciendo producir la tierra.
AMARILLO.
“A pocos kilómetros de una de las playas más populares para los jóvenes de América Latina, un grupo de veinteañeros vive alejado de las discotecas, el surf y el bronceado. A pesar de eso, tienen buenos ingresos, manejan sus propios negocios y no sufren el estrés de las grandes ciudades.
Nacieron en estas tierras y –al contrario que sus padres, para quienes el campo fue un destino fatal- estos jóvenes encontraron en la agricultura una verdadera vocación. Y lo que es mejor, una oportunidad de labrarse un futuro profesional a largo plazo, a pesar de la intensa carga de trabajo.
“Todo es más relajado, empezando por la ropa que usamos” dice Jilson Vargas, de 25 años. En algún momento tuvo un trabajo de oficina, pero tardaba media hora para ir y otra media hora para regresar por un camino de tierra. “¡Vestido de saco y corbata!”, apunta.
La vida le cambió completamente cuando el grupo de jóvenes rurales que participa Jilson finalmente fue capaz de comprar máquinas para darle vida a la producción de mimbre, que se utiliza en la fabricación de cestas y muebles.
Ni él ni su esposa Thaise tienen ganas de irse de este lugar, que está, por cierto, conectado a la red celular del país. Ellos saben que son protagonistas de una nueva tendencia que parece ir a contramano de lo que pasa en la región y el país, donde el 80% de la población vive en las ciudades.
Al mismo tiempo, la pareja asume que es cada vez más necesario alentar a los jóvenes a permanecer en el campo. Después de todo, depende de ellos – y sus hijos – cuidar de la producción de materias primas agrícolas utilizadas en todas las industrias.
Actualmente, 3 de cada 10 latinoamericanos dependen de la tierra para sobrevivir. En países como México y Perú, se estima que el 20% de los jóvenes trabajan en el campo. En Brasil, más de una cuarta parte de la población rural (8 millones) tiene entre 15 y 29 años.
El sueño de los millennials.
También está en manos de los más jóvenes producir alimentos suficientes para alimentar a 9 mil millones de bocas en 2050. Se trata de un enorme desafío, para el cual Josimar Sordi, de 23 años, está feliz de contribuir.
Incluso antes de graduarse en zootecnia, ya ha tenido la oportunidad durante casi un año de manejar una pequeña planta de procesamiento de carne fundada por los Sordi y dos familias. De allí salen veinte tipos de productos hacia los mercados de la región.
“Esta fábrica fue un proyecto mío y de un primo, que murió a los 23 de la leucemia, un mes antes de realizar su sueño”, cuenta emocionado. “Trabajábamos en un frigorífico y vivíamos hablando de cómo sería nuestro negocio”, añade.
Su historia evoca una de las características presentes en las investigaciones sobre los millennials – la generación que ahora tiene entre 20 y 30 años – y el mercado de trabajo: la competitividad y el deseo de crecer rápidamente en el empleo.
Y como el propio mismo Josimar apunta con orgullo, el campo cuenta con muchas posibilidades para el joven que quiere emprender, siempre que haya las condiciones, comenzando con la infraestructura: caminos, electrificación rural, internet y la telefonía móvil.
“Si el proceso de creación de una empresa es caro y lleva mucho tiempo, los jóvenes están menos dispuestos a hacer negocios. Debemos facilitar también los procesos de certificación de productos y servicios”, apunta el economista Diego Arias del Banco Mundial, que está en frente del programa Santa Catarina Rural.
El programa, una asociación entre el Banco y el gobierno del estado, es exactamente lo que ha permitido a emprendedores como Jilson y Josimar tener un proyecto de vida en el campo. Iniciativas similares están teniendo grandes logros en lugares como Armenia, Camerún, Malawi, Senegal y Sri Lanka.
Un brindis con jugo
También los datos del Banco Mundial muestran que la inversión en la agricultura no es cara si se toman en cuenta los beneficios para los agricultores: un aumento en los ingresos asociados con esta actividad es de entre 2 y 4 veces más eficaz en la reducción de la pobreza que el crecimiento en otros sectores.
Con algunas inversiones y mucha persistencia los padres de Estevao y Leonardo Ferrari – de 23 y 21 años, respectivamente – han prosperado con sólo 3 hectáreas de tierra. Después de tratar de plantar todo, sin éxito, la familia asistió a un programa de cría de uva iniciada por la alcaldía de la ciudad en 2001.
“Para nuestro padre, era la última oportunidad de hacer algo para trabajar aquí, por lo que se apresuró a dejar la viña lista y bien cuidada”, recuerda Estevao. Los frutos se han adaptado tan bien que en tres años, la familia vendió no sólo las uvas a granel, sino también el jugo.
Desde entonces, una serie de programas (incluyendo el SC Rural) ayudó al aumento de la siembra familiar a las actuales 4.000 vides, a proteger las uvas del frío y enviar Leonardo estudiar enología en Cádiz, España. “Nuestro sueño es comenzar la producción de vino”, dice el muchacho.
Mientras se preparan, los hermanos regentan una tienda donde venden sus productos, incluyendo el jugo de uva. “Es popular entre los jóvenes y los fans de la alimentación saludable. Nuestro objetivo es hacer marketing hacia ese público”, dice Leonardo.
Y así, brindando con zumo natural – no con las bebidas típicas de las fiestas urbanas -, cambiando la vida nocturna por una vida laboral precoz, ya son muchos los brasileños que están descubriendo los placeres de vivir, trabajar y tener una profesión lejos de las grandes ciudades. “Vengan a trabajar con nosotros”, dice medio en broma Estevao en alusión a los jóvenes en busca de una buena oportunidad de trabajo.
ROJO.
Los jóvenes mexicanos prefieren emigrar en busca del “sueño americano” aunque en ello arriesguen su vida y la de la familia. Estando en los Estados Unidos, el trabajo al que se dedican puede ser, en algunas ocasiones, el mismo al que se dedicaban aquí en México, sin embargo para muchos el ganar dólares equivale a ganar mucho dinero más que el de su país aunque el trabajo sea agotador.
Otros buscan las capitales de los estados o las ciudades más importantes en busca de mejores condiciones de vida, vendiendo sus tierras de grandes cantidades de metros cuadrados que suman hectáreas o cuerdas, para comprar 120, 150 o 200 metros cuadrados con una construcción de dos recamaras, un baño, sala-comedor-cocina y un pequeño patio en donde apenas si pueden tender la ropa de la familia y donde el tener cualquier tipo de animal se convierte en un peligro para la misma salud.
En las áreas rurales la población es sustancialmente se compone de ancianos, niños, jóvenes menores de 18 años (nada más esperan contar con su credencial de elector y emigran) y madres solteras y mujeres que por su situación no les es fácil emigrar.
Uno de los factores que se reflejan en la baja producción es la emigración y otro la corrupción de funcionarios y gobierno que no aterrizan al 100 por ciento los programas dirigidos al campo.

Denuncias y comentarios: periodistaexal2015@hotmail.com  Cel. y Wts. 962 10 80 934
Tapachula, Chiapas, México.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario